A Natalia Mirapeix, su naturaleza curiosa la ha llevado desde el activismo hasta la dirección creativa, pasando por la filosofía, la poesía o la enseñanza. Y todo lo hace desde una convicción: la empatía es la base de la creatividad.

Leer. Hacerse preguntas. Colaborar. Entender al otro. Moldearse. Adaptarse. Natalia vive y trabaja en estado líquido, siempre dispuesta, como dice su biografía, a deshacerse “de todo lo rígido y adoptar infinitas formas”. A calarse hasta los huesos. Con un espíritu reivindicativo y contrario a producir por producir, ese afán por mutar constantemente la ha llevado a trabajar con ayuntamientos, oenegés, revistas, marcas… y hasta a producir su propio podcast. Ser líquida, desde luego, es su estado ideal.

¿Llegaste a ser freelancer de manera natural, o era algo que siempre habías buscado?

Creo que las decisiones no se toman, sino que te toman ellas a ti. Lo de hacerme freelance vino así, soplaba el viento en esa dirección y yo, casualmente, tenía la cometa por ahí revoloteando. Pero bueno, lo cierto es que si no eres de volar cometas, pues lo normal es que no las vueles.

Te defines como “Directora Creativa en estado líquido”. ¿Crees que esa capacidad de adaptarse y mutar es imprescindible en una profesión como la tuya?

Te diría que la capacidad de adaptación y modificación del entorno es una de las características fundamentales de ese bicho llamado ser humano. En mi caso, igual se añade el hecho de que hago de todo y todo me interesa muchísimo, así que no me quedaba otra que metamorfosearme en líquido para poder ser operativa.

Hablemos de salud mental: ¿Cómo lidias con las crisis, si es que las tienes (síndrome de la impostora, estrés, etcétera)?

Lidio con las crisis como puedo, como todos. Creo que el capitalismo tardío trae de regalo una pandemia (otra) en el campo de la salud mental. Estaría bien tomarnos todo esto en serio más allá de las redes sociales, medios, etc. Sanidad pública y de calidad para todos. Punto.

Eres especialista en filosofía del diseño. ¿En qué consiste y cómo la trabajas?

Consiste en leer mucho y ser muy pesada. Las preguntas fundamentales de la filosofía se responden en cada uno de nuestros actos (de consumo también): ¿quién soy, de dónde vengo, a dónde voy? Con mi formación en filosofía del diseño y el posgrado de cultura contemporánea trato de hacer una lectura más honda de las industrias creativas. Ahora puedo ser profundamente superficial, como Warhol.

¿Qué te da la docencia, qué has aprendido de la enseñanza?

La docencia me da más dinero, mejora mi creatividad y me da múltiples oportunidades de hablar y colaborar con futuros creativos que son maravillosos, disruptivos, frescos y burbujeantes. Es decir, que es un chollo.

Cuéntanos más sobre ese concepto de “creatividad improductiva”. ¿Nos está robando la creatividad y la imaginación esta cultura de la productividad sobre todas las cosas?

Es que es muy cansado y oscuro eso del éxito que se puede medir en ventas, likes, apariciones en medios, etc. La capitalización de la construcción de la identidad es un temazo que a mí me interesa muchísimo. Nos explotamos en forma de visibilidad para luego ser -al mismo tiempo- producto de venta y comprado. Nos consumen y consumimos. Hacer cosas que no van a ninguna parte, que no tienen aspiraciones de nada, etc. es un acto totalmente revolucionario ahora mismo.

¿Multidisciplinariedad o muerte? ¿El sistema no está hecho para la especialización?

Pues hay hueco para todos. Para los especialistas y para los multidisciplinares. Todos estamos en el mismo escenario de precariedad: no dejamos de ser trabajadores, como cualquier otro.  Y ahora mismo sucede que hay mucha gente trabajando en las industrias creativas y pocos clientes apostando por ese tipo de solución para sus negocios, proyectos u organizaciones. 

Lamentablemente, tanto impacto negativo nos ha hecho algo imperturbables ante las desgracias ajenas. ¿Cómo se consigue crear campañas efectivas para organizaciones como Ayuda en Acción?

Como se consigue todo en creatividad: siendo empático. En la escuela donde soy directora académica (The Atomic Garden) hice un mural en el que pone: «La publicidad es saber guiñar un ojo». Es un gesto de complicidad, una invitación a la empatía extrema. Hay una intersección entre lo que nos importa a nosotros y lo que importa a los demás, se llama lo que nos importa a todos.

Cuéntanos de tu etapa en Medialab-Prado. ¿Pueden grandes ideas nacer de la colaboración ciudadana?

Pueden nacer y de hecho lo hacen. Así nació Voces con Futura, Madrid con Manuela y un montón de fregaos donde yo he estado involucrada. Medialab-Prado quiso siempre establecer un punto de encuentro colaborativo para la ciudadanía. Era un lugar maravilloso del que podrían haber salido muchas cosas interesantes, lástima que el gobierno actual se lo haya cargado.

Pregunta trabalenguas: ¿Qué habrías sido, si no fueras lo que eres?

Me hubiera gustado hacer Bellas Artes, eso es así. Supongo que hubiera querido ser artista de las de verdad.

¿Tu cómic favorito?

Uf, la pregunta más dificil. Pero creo que me quedaría con toda la saga de Megg y Mogg de Simon Hanselmann. 

Como mujer profesional, ¿Qué obstáculos has tenido que enfrentar?

Los mismos que todas nosotras, un mix de comentarios desafortunados, invisibilización en reuniones, ser tachada de loca, etc. 

Y terminamos: ¿En qué estás ahora y qué planes tienes para el futuro próximo?

Pronto voy a poner en marcha una consultoría de inspiración contemporánea. Una cosa bastante marciana pero que estoy convencida va a dar frutos muy dulces. Por otro lado, seguiré con mi podcast LA DERIVA, y probablemente sacaré un poemario que llevo tres años corrigiendo y cambiando compulsivamente.

Entrevista de Silvia Nortes para Ladies, Wine & Design Murcia:
En mi currículum pone que soy licenciada en Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad. En realidad, solo me gusta escribir. Y aprender, claro. Si no aprendes, se te vuelan las ideas. En mi camino en busca de la plenitud profesional he trabajado en radio, comunicación y gabinetes de prensa. Aunque lo que más me hincha el orgullo es que ‘El País’, ‘El Mundo’ y ‘Vice’, entre otros, se hayan interesado en mis ideas. Como periodista ‘freelance’ soy una profesional de la insistencia hasta que consigo que me publiquen. Escribo desde España para ‘Index on Censorship’ y estoy preparando un libro. También me sale genial el guacamole.

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